INFINITAS POSIBILIDADES

Física pura

Desde hace varios años con estudiantes de escuelas secundarias comenzamos un proyecto para enseñar ciencias buscando un beneficio social, esa fue la consigna. Les mostré algunos experimentos de cómo conseguir generar recursos energéticos ausentes como ser la electricidad del viento, el calor del sol o el agua dulce del mar, reciclando mayormente artefactos en desuso para fabricar el aparato transformador de energía.

A la semana un grupo de estudiantes del Villa Devoto School presento un video del pueblo africano, lleno de moscas, bajo el sol sin una sombra donde refugiarse, mayormente desnutridos muriendo por falta de agua. Terminamos todos llorando ese día… (https://www.youtube.com/watch?v=GaKDG8UKemc)

La incertidumbre de por qué sucedía tal evento siendo tan fácil conseguir agua dulce del mar fue dura, se los había mostrado la semana anterior  haciendo hervir  una mezcla de agua con sal y juntando el vapor por medio de la condensación, bebimos agua dulce en un rato. No supe que decirles, el cuestionamiento fue porque nadie lo estaba haciendo, no supe que decirles.

No logré desprenderme de ese pensamiento nunca más  y encontré la escuela donde comenzar un nuevo proyecto que apunte a resolver fundamentalmente el tema techo y agua de una manera económica y sustentable entendiendo por sustentabilidad el autoabastecimiento energético.

La metodología de la escuela, brindando talleres por la tarde, es que los estudiantes eligen donde anotarse, hay más de 20 talleres que apuntaban mayormente a las artes y el sustentable, queriendo introducir por parte de la escuela una rama científica, pero la elección era de los estudiantes quienes en la primer semana de clases circulan por las aulas donde cada docente les muestra su taller.

Yo les mostré el video que trajeron esos estudiantes años atrás y la posibilidad de generar la forma de resolver dicha problemática desde las ciencias. El segundo año más del 50 % de la escuela quiso entrar al taller. Son lo más esos chiquitines, nunca los olvidaré y construimos un módulo sustentable, de adobe y botellas con un molino eólico que genera electricidad, un calefón y un calefactor solar reciclando chatarra mayormente pero lo más destacable la capacidad de juntar agua de lluvia.

El modulo sustentable de 30m2, en la zona menos lluviosa de áfrica juntaría 11250 litros por año, algo así como 30 litros de agua disponible por día, por cada uno de estos módulos

La motivación de los estudiantes no tuvo límite y mayormente fue generada por el deseo de ayudar a ese pueblo. El objetivo fue justamente practicar, corroborar la teoría para luego ponerlo en marcha donde debe ser, África.

Entre abrazos y lágrimas me fui de la escuelita con una daga clavada en la espalda. Habíamos descubierto algo importante, habíamos descubierto que más allá de todo, el deseo de ayudar era lo más fuerte y la enseñanza de las ciencias comenzaba a tener un sentido diferente al de hacer cuentitas en el pizarrón. Pero el sistema no nos dejó continuar, bueno a ellos…

 

AFRICA